Pa Pensar

Mantenme en tu órbita 2

Azul brillante

Desde el primer momento en que mis ojos se encontraron con los tuyos
quedé atrapado por tu belleza
la geometría silenciosa de tu rostro.

Cada vez que nos miramos
recorro tu cara lentamente con los ojos
desde tu mirada
hasta tus labios
con cuidado de no perderme en tu cabello.

Ser testigo de tanta belleza
es un privilegio
eres única.

Esa noche
con el cabello recogido detrás de la oreja
noté un espacio pequeño y perfecto
justo debajo
a lo largo de tu mandíbula.

Siempre me han gustado los aretes
la forma en que brillan
entre el cabello
medio ocultos.

Pero qué color elegir.

¿Morado?
No, aunque me encanta
no pertenecía a ese momento.

¿Verde?
No, cercano a mí
el color de mi herencia
pero no el tuyo.

Azul.
Sí.

Cuando te conocí
tus ojos estaban inquietos
con anhelo de paz
cargados por la ausencia de esperanza.
Sentía ese peso
cada vez que nos veíamos.

No sabía
si volvería a verte.

Los libros fueron una forma
de acercarme a tu alma.
Las notas
de darle sentido
a lo que sentíamos.
Y los aretes
mi deseo silencioso
de que la esperanza regresara a ti.

El azul brillante fue elegido a propósito
el color de la mañana
de volver a empezar
de una página en blanco.

No te los has quitado desde entonces.
En cada foto
en cada instante.

Espero el día
en que pueda besar tu cuello lentamente
subir despacio hacia tus labios
mirarte a los ojos
y ver
por fin
esa chispa de vida
brillando de nuevo en ellos.

Soy tuyo.
Soy tuyo.
Soy tuyo.