Pa Pensar

Pa Pensar 12

Yo x Ti, Tu x Mi

Estuve pensando en nuestra llamada de ayer.

Escuchar tu voz y ver tu carita tan dulce significó mucho para mí.
Mi corazón realmente anhela esos momentos.

Algo de nuestra conversación se quedó conmigo.
Me hizo pensar otra vez en lo que de verdad importa en la vida.

Como te he contado antes, el camino hacia la facultad de medicina me cambió.
No solo en conocimiento, sino en la forma en que veo el mundo.
En cómo enfrento los retos.
En cómo elijo a qué dedicar mi energía.

Porque entendí algo importante.

Cada persona tiene una cantidad limitada de energía emocional cada día.
Es escasa.
Y es valiosa.

Nuestras prioridades se apilan como capas en la vida.
Pero solo hay espacio para unas pocas.

Tal vez cuatro.
Tal vez cinco.

Las cosas que realmente podemos cuidar.

Para la mayoría de las personas son parecidas.

El amor.
La familia.
La amistad.
El deseo de proveer.
Y la necesidad de cuidar la salud.

Estas capas hacen parte de la experiencia humana.
Necesitan equilibrio.

Si apartas una, las otras empiezan a perder estabilidad.

Pero para sostenerlas se necesita enfoque.

La emoción no debe dispersarse.
Debe dedicarse.

Cuando somos jóvenes, el tiempo parece infinito.
Pero no lo es.

Todo lo que vale la pena en la vida se construye lentamente.
Con años de enfoque.

Por eso empecé a elegir con cuidado dónde pongo mi energía.

Por mi salud, me dedico al boxeo.
Para proveer, me dedico a cuidar la salud de los demás.
Para la risa, me quedo cerca de los amigos que me vieron crecer.
Para la familia, sigo siendo leal a quienes me cuidaron cuando yo era vulnerable.

Y cuando se trata del amor…

Me dedico a ti, Karen Mejía.

Sé que tienes tus reservas conmigo.
Y la verdad, lo respeto.

Pero despiertas algo muy fuerte en mí.

Pones fuego en mis venas.

Quién podría detenerme para enfrentar el mundo
si tú estuvieras a mi lado?

Desde que te conocí, algo dentro de mí cambió.

Siento urgencia.
Ambición.
Un deseo profundo de construir algo real.

Construir una vida donde tú y yo estemos uno al lado del otro.

Y a veces pienso en ese momento en Ámsterdam.

En lo alto de la ciudad.
Yo con mi café en la mano.
Mirando todo desde arriba.

Y la canción que estaba sonando.

Esas palabras todavía resuenan dentro de mí.

Yo por ti, tú por mí.
Yo por ti, tú por mí.

Y por eso hay algo que me nace preguntarte…

Cuando empieces a construir las capas de tu vida…
quién estará en cada una de ellas?

Quién compartirá la fuerza tranquila de la familia?
Quién permanecerá a tu lado como un amigo leal?
Quién caminará contigo mientras construyes tu propósito y tu futuro?
Quién cuidará de tu salud y protegerá tu paz?

Y cuando se trate del amor…

A quién pondrás en el centro de él?

Quién recibirá tu ternura?
Tu lealtad?
Tus momentos más tranquilos?

Y de quién será la presencia que te haga sentir
que estás exactamente donde debes estar?

Pa Pensar.
Pa Pensar.
Pa Pensar.