Miedos sobre la distancia
Tengo que admitir que, especialmente en las primeras semanas, y en los momentos en que hablamos menos, pensamientos no invitados encuentran la forma de entrar en mi mente.
La distancia deja espacio para la duda.
Cómo puedo saber que aún me eliges, incluso cuando no estoy ahí?
Que nadie más te hace reír como yo intento hacerlo, o hace que tu corazón lata más rápido de una forma que yo no puedo desde lejos?
Es algo extraño, amar a alguien a quien no puedes tocar.
Una forma extraña de confianza, creer en algo que no puedes ver.
Cómo alguien joven, lleno de vida, resiste la cercanía de otra persona?
Cómo eliges algo distante, algo incierto, algo que a veces parece casi un sueño?
Me pregunto cómo encontrar paz en eso.
Aún lo estoy aprendiendo.
El amor suele describirse como algo puro, algo hermoso.
Y yo creo en eso.
Saca sinceridad, suavidad y una alegría que nada más puede reemplazar.
Pero lo que veo a mi alrededor es distinto.
La gente ama cuando es fácil.
Cuando la distancia es corta, cuando el tiempo es claro, cuando todo encaja de manera conveniente.
Entonces, qué significa lo nuestro?
Se puede llamar amor si no sobrevive a la distancia?
Si le cuesta el silencio?
Si se dobla bajo el peso de la incertidumbre?
O es precisamente aquí donde el amor se demuestra?
Intento recordarme algo simple.
No somos personas hechas para lo fácil.
Hay algo en nosotros que no se conforma con la comodidad.
No elegimos el camino fácil, no porque tengamos que hacerlo,
sino porque está en nuestra naturaleza resistir, persistir y aferrarnos a lo que importa.
Y tal vez por eso elegimos esto.
No a pesar de la distancia, sino sabiendo lo que nos exige.
Debes saber esto, Karen.
Mi vida, como la tuya, está llena.
Las responsabilidades son constantes.
Desde el momento en que abro los ojos, siento el peso de todo lo que cargo.
Y aun así, aquí sigo.
Siguiéndote eligiendo, incluso en la distancia.
Estoy empezando a entender que el silencio no es algo a lo que temer.
La distancia no es algo contra lo que haya que luchar todo el tiempo.
Tal vez este tiempo separados es necesario.
Para crecer.
Para enfrentarnos al mundo por nuestra cuenta y recoger todo lo que tiene para ofrecernos.
Para que cuando la distancia ya no esté entre nosotros,
no volvamos con las manos vacías,
sino con todo lo que hemos construido, aprendido y ganado.
Y cuando estemos cerca otra vez,
podamos darnos el uno al otro todo eso.
Pa Pensar.
Pa Pensar.
Pa Pensar.
