Constantes y Variables
Una de mis materias favoritas en la secundaria, aquella por la que solíamos pasar en una fría tarde en Rotterdam, era la física.
Me abrió los ojos a lo mecánica que puede ser la realidad.
A cómo sigue ciertos principios.
Y a cómo puede entenderse a través de constantes y variables.
Las constantes son las partes de una ecuación que nunca cambian.
Las variables son los elementos que pueden moverse, adaptarse y tomar distintos valores.
Ambas son necesarias para que una ecuación funcione, cobre vida y tenga sentido.
Siempre he aplicado esta idea a mi vida.
Solo algunas partes de mi vida las considero constantes.
Mi familia
Mis amigos más cercanos
Cuidar de mi salud
Convertirme en médico
Estas no son negociables.
Todo lo demás entra en el terreno de las variables. Y, aun así, son las que le dan color a la vida.
Un pasatiempo
Un interés particular como pintar o hacer música
Para algunos, incluso un vicio como el alcohol o el cigarrillo
Pero la variable más especial y poderosa es la persona que elegimos amar.
La llamo variable porque, por fortuna, vivimos en una época en la que el amor es una elección,
no algo impuesto.
Y precisamente porque es una elección,
debe hacerse con cuidado.
Aun así, quiero algo distinto para nosotros.
Poco a poco, pero con certeza, quiero que nos convirtamos en constantes el uno para el otro.
Cambiar la ecuación de la vida misma.
Estoy dispuesto a esperar y a trabajar toda una vida para llegar a ese punto.
Aún nos queda un largo camino por delante.
Aún tenemos que volver a encontrarnos y mirarnos a los ojos.
Volver a encontrar el amor que llevábamos en aquellos días fríos de enero.
Sentir si nuestras manos aún guardan el mismo cuidado.
Saber si nuestros corazones siguen perteneciéndose.
Aún tengo que conocer la ciudad en la que creciste.
Caminar por las calles que llevan tu nombre.
Visitar los lugares que te hicieron soñar.
Conocer a las personas que te conocían antes de que yo llegara a tu vida.
Aún tenemos que mudarnos al apartamento más pequeño que podamos encontrar.
Convertir paredes frías en un hogar.
Construir algo firme bajo nosotros.
Mantener nuestro amor vivo y encendido.
Con el tiempo,
espero convertirme en una constante en tu vida.
Y espero tenerte como una constante en la mía.
Pa Pensar.
Pa Pensar.
Pa Pensar.
