Entre Tu Idioma y Nuestro Hogar
Estoy en medio de mis estudios para los exámenes, uno de los finales.
Después de esto voy a tener mucho tiempo para trabajar y retomar mis intereses.
Pero ese tiempo lo he reservado para aprender el idioma con el que naciste.
No tendría un deseo tan fuerte de aprender español si no te hubiera visto hablarlo con tu familia.
Te vuelves una persona diferente.
Mucho más enérgica, divertida e interesante.
Como si no tuvieras que traducir tus emociones y pensamientos antes de expresarlos.
Me gustaría conocer esa parte de ti.
Aunque seamos personas distintas, de mundos diferentes.
Quiero recorrer cada rincón del tuyo
y hacerte sentir en casa en el mío.
Todos esos pequeños momentos con Vanessa, cuando intentábamos hacer chistes usando el traductor…
Sentí esa energía, esas ganas de poder comunicarnos de verdad.
Cuando conocí a Bairon, había una distancia entre nosotros.
Solo nos mirábamos de manera incómoda.
Cuando tu mamá se conectaba a nuestras videollamadas,
quería decirle tantas cosas…
Que estoy agradecido por su hija.
Pero no quiero que exista distancia en nuestra comunicación.
Nada que nos frene.
Voy a hablar tu idioma, Karen.
Te lo prometo.
Aunque en mí haya diferentes identidades,
quiero que la parte colombiana me la transmitas tú,
hacerla también parte de quien soy.
Y si algún día tenemos hijos,
la mitad de su identidad será tuya.
Y cuando me miren,
quiero que sepan
que yo también soy completamente parte de esto que llamamos familia.
Pa Pensar.
Pa Pensar.
Pa Pensar.
